Arbitraje en Chile: guía práctica sobre juicios arbitrales

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arbitraje em chile

El arbitraje en Chile es un mecanismo de resolución de conflictos mediante el cual una controversia es sometida a uno o más árbitros, quienes deben resolverla conforme a las facultades y reglas que determine la ley y, según corresponda, el acuerdo de las partes.

A diferencia de un juicio seguido ante un tribunal ordinario, el arbitraje permite que las partes sometan determinados conflictos a un juez árbitro, quien puede ser designado por ellas o, en determinadas circunstancias, por la autoridad judicial.

El ordenamiento jurídico chileno reconoce distintas clases de árbitros y establece reglas específicas respecto de su competencia, procedimiento y facultades.

En esta guía explicamos los principales aspectos que deben conocerse antes de optar por un arbitraje en Chile.

1. ¿Qué es un juicio arbitral? Los Arbitrajes en Chile

Un juicio arbitral es un procedimiento en que una controversia es sometida a la decisión de uno o más árbitros.

El Código Orgánico de Tribunales define a los árbitros como jueces nombrados por las partes o por la autoridad judicial en subsidio para resolver un asunto litigioso.

En consecuencia, el árbitro ejerce una función jurisdiccional y debe resolver el conflicto sometido a su conocimiento dentro de los límites de su competencia.

El arbitraje puede tener especial relevancia en conflictos patrimoniales, comerciales, inmobiliarios, societarios y contractuales, siempre que la materia pueda ser sometida a arbitraje.

2. ¿Qué es un árbitro arbitrador?

El árbitro arbitrador, también denominado amigable componedor, es aquel que resuelve el conflicto conforme a lo que su prudencia y equidad le dicten, de acuerdo con las reglas aplicables a este tipo de arbitraje.

A diferencia del árbitro de derecho, el arbitrador tiene mayor flexibilidad en materia de procedimiento y en la forma de resolver el conflicto, dentro de los límites establecidos por la ley y por las partes.

Esta modalidad puede resultar especialmente relevante cuando las partes buscan un procedimiento menos rígido que el que correspondería ante un árbitro de derecho.

Sin embargo, la elección de un árbitro arbitrador no significa que el procedimiento carezca de reglas jurídicas. El alcance de sus facultades depende de la ley, del acto constitutivo del arbitraje y de las reglas que las partes hayan establecido.

3. ¿Qué diferencia existe entre árbitro de derecho y árbitro arbitrador?

La principal diferencia está en las reglas que deben observar para tramitar y resolver el conflicto.

El árbitro de derecho debe fallar conforme a la ley y, en principio, someterse tanto en la tramitación como en la sentencia definitiva a las reglas establecidas para los tribunales ordinarios, según la naturaleza de la acción.

El árbitro arbitrador, en cambio, falla conforme a su prudencia y equidad y se encuentra sujeto a las reglas de procedimiento establecidas por las partes o, en su defecto, a las reglas legales aplicables.

La elección entre uno y otro puede tener consecuencias importantes para el desarrollo del procedimiento.

Por ello, antes de pactar una cláusula arbitral es recomendable determinar qué tipo de árbitro será competente para resolver eventuales controversias.

4. ¿Cuándo conviene recurrir a un árbitro?

No todos los conflictos requieren necesariamente un arbitraje.

Esta alternativa puede ser especialmente interesante cuando las partes buscan que una controversia sea resuelta por un juez con conocimientos específicos en una determinada materia o cuando el contrato contempla expresamente una cláusula arbitral.

El arbitraje puede ser particularmente relevante en:

  • Conflictos entre socios.
  • Contratos comerciales.
  • Conflictos inmobiliarios.
  • Contratos de construcción.
  • Disputas relacionadas con proyectos empresariales.
  • Conflictos derivados de contratos complejos.
  • Juicios de Partición

La conveniencia de recurrir a un árbitro debe analizarse considerando factores como la materia del conflicto, el monto involucrado, la existencia de una cláusula arbitral, los costos del procedimiento y la complejidad del litigio.

5. ¿Qué materias pueden someterse a arbitraje?

No todas las materias pueden ser sometidas libremente a arbitraje.

La legislación chilena contempla materias en las que la intervención de árbitros es obligatoria, materias que pueden ser sometidas a arbitraje y materias respecto de las cuales el arbitraje se encuentra excluido.

Por ello, antes de iniciar un procedimiento arbitral es necesario determinar si la controversia es jurídicamente susceptible de ser resuelta por un árbitro.

Este análisis resulta especialmente importante en materias que involucran derechos indisponibles, intereses de terceros o disposiciones legales de carácter imperativo.

6. Cláusula arbitral: errores que deben evitarse en un arbitraje en Chile

La cláusula arbitral es la estipulación mediante la cual las partes acuerdan someter a arbitraje las controversias que puedan surgir entre ellas.

Una cláusula mal redactada puede generar dificultades precisamente cuando aparece el conflicto.

Entre los aspectos que conviene definir se encuentran:

  • El tipo de arbitraje.
  • El número de árbitros.
  • La forma de designación.
  • El lugar del arbitraje.
  • Las reglas de procedimiento, cuando corresponda.
  • Las materias sometidas a arbitraje.
  • La forma de resolver eventuales dificultades en la designación del árbitro.

Una cláusula arbitral debe ser suficientemente clara para evitar discusiones posteriores sobre el alcance del acuerdo.

7. ¿Qué pasa si el contrato contiene una cláusula arbitral?

Si un contrato contiene una cláusula arbitral válida, su existencia puede determinar que las controversias comprendidas en ella deban ser sometidas al mecanismo de resolución pactado.

Por eso, cuando surge un conflicto contractual, una de las primeras cuestiones que debe revisarse es precisamente el contrato y sus cláusulas de solución de controversias.

No es recomendable iniciar una acción ante un tribunal ordinario sin revisar previamente si existe un acuerdo arbitral que pueda resultar aplicable.

La interpretación de la cláusula dependerá de su redacción, del contrato en que se encuentra incorporada y de las normas jurídicas aplicables.

8. ¿Cómo se inicia un arbitraje en Chile?

La forma de iniciar un procedimiento arbitral dependerá de la naturaleza del arbitraje, del acuerdo existente entre las partes y de las reglas que resulten aplicables.

Como punto de partida, debe determinarse:

  1. Si existe un acuerdo o cláusula arbitral.
  2. Qué materias fueron sometidas a arbitraje.
  3. Quién debe designar al árbitro.
  4. Qué tipo de árbitro corresponde.
  5. Cuál será el procedimiento aplicable.
  6. Qué tribunal arbitral tiene competencia.

Cuando las partes no logran ponerse de acuerdo en la designación del árbitro, la legislación contempla mecanismos de designación en determinados casos.

Por ello, la revisión del acuerdo arbitral es fundamental antes de iniciar el procedimiento.

9. ¿Cuánto demora un arbitraje en Chile?

No existe un plazo único para todos los arbitrajes.

La duración dependerá de factores como:

  • Complejidad del conflicto.
  • Número de partes.
  • Cantidad de prueba.
  • Necesidad de peritajes.
  • Número de audiencias.
  • Incidentes procesales.
  • Conducta procesal de las partes.
  • Facultades y reglas establecidas para el árbitro.

Por eso, no resulta adecuado afirmar que todo arbitraje es necesariamente más rápido que un juicio ordinario.

En algunos casos puede existir una tramitación eficiente, mientras que controversias complejas pueden extenderse considerablemente.

10. ¿Cuánto cuesta un arbitraje en Chile?

El costo de un arbitraje depende de sus características.

A diferencia de los tribunales ordinarios, donde los jueces pertenecen al Poder Judicial y su remuneración se encuentra regulada institucionalmente, en un arbitraje pueden existir honorarios asociados a la labor del árbitro.

El costo puede depender, entre otros factores, de:

  • Número de árbitros.
  • Complejidad del conflicto.
  • Cuantía del asunto.
  • Duración del procedimiento.
  • Número de audiencias.
  • Necesidad de peritajes.
  • Gastos administrativos, cuando corresponda.

Por esta razón, antes de iniciar un arbitraje resulta recomendable solicitar información sobre los costos previsibles del procedimiento.

11. ¿Se puede recurrir contra una sentencia arbitral?

La posibilidad de recurrir contra una sentencia arbitral depende, entre otros factores, del tipo de árbitro, de las reglas aplicables y de la naturaleza del procedimiento.

No debe asumirse que una sentencia arbitral funciona exactamente igual que una sentencia dictada por un tribunal ordinario.

En determinados casos existen recursos o mecanismos de impugnación, mientras que respecto de otras decisiones las posibilidades de revisión pueden ser más limitadas.

Por ello, antes de escoger el arbitraje es importante analizar no solamente cómo se inicia el procedimiento, sino también cuáles son las posibilidades de impugnar la decisión final.

12. Nulidad de un laudo arbitral

La nulidad de un laudo arbitral constituye una materia especialmente técnica.

En términos generales, no debe confundirse una eventual nulidad con la posibilidad de simplemente solicitar una nueva valoración del conflicto porque una de las partes no está conforme con la decisión.

En materia de arbitraje comercial internacional, la Ley N.º 19.971 contempla específicamente causales para solicitar la nulidad del laudo.

El régimen aplicable a un arbitraje doméstico puede ser diferente, por lo que resulta indispensable determinar previamente qué normativa regula el procedimiento.

La existencia de un mecanismo de impugnación no significa que cualquier desacuerdo con la decisión del árbitro permita obtener su invalidación.

13. Arbitraje inmobiliario

El arbitraje inmobiliario puede resultar especialmente útil en determinadas controversias relacionadas con contratos y operaciones sobre inmuebles.

Entre otras materias, pueden surgir conflictos relacionados con:

  • Promesas de compraventa.
  • Contratos de compraventa.
  • Contratos de construcción.
  • Incumplimiento contractual.
  • Interpretación de contratos.
  • Comunidades y proyectos inmobiliarios.
  • Contratos de administración.
  • Conflictos entre inversionistas y desarrolladores.

En estos casos, la experiencia del árbitro en materias inmobiliarias y contractuales puede ser un elemento relevante al momento de evaluar la estrategia procesal.

14. Arbitraje en conflictos entre socios

Los conflictos entre socios pueden generar situaciones particularmente complejas.

Desacuerdos sobre la administración, distribución de utilidades, cumplimiento de pactos, venta de participaciones o interpretación de estatutos pueden terminar en controversias judiciales.

Un acuerdo arbitral correctamente diseñado puede permitir que determinados conflictos sean resueltos por un árbitro.

En materia societaria, sin embargo, resulta especialmente importante analizar cuidadosamente el alcance de la cláusula arbitral y determinar qué controversias pueden quedar comprendidas en ella.

15. Arbitraje en contratos de construcción

Los proyectos de construcción pueden generar controversias relacionadas con atrasos, modificaciones de obra, estados de pago, incumplimientos contractuales, multas, recepción de obras y responsabilidad por defectos, entre otras materias.

La complejidad técnica de estos conflictos hace que el arbitraje pueda constituir una alternativa relevante en determinados contratos de construcción.

En estos casos, además del análisis estrictamente jurídico, puede ser necesario considerar antecedentes técnicos, informes de especialistas, contratos, cartas, estados de pago y documentación de avance de las obras.

Una cláusula arbitral correctamente redactada puede contribuir a reducir incertidumbres cuando posteriormente surge una controversia.

16. Arbitraje versus tribunales ordinarios: ventajas y desventajas

La decisión entre recurrir a un arbitraje o a los tribunales ordinarios depende de las características de cada conflicto.

Posibles ventajas del arbitraje

Entre sus principales ventajas pueden encontrarse:

  • Posibilidad de elegir al árbitro en determinados casos.
  • Especialización del árbitro en materias complejas.
  • Mayor flexibilidad en determinados aspectos del procedimiento.
  • Posibilidad de adaptar ciertas reglas procesales mediante acuerdo.
  • Confidencialidad, cuando corresponda según las reglas aplicables.

Posibles desventajas

También existen aspectos que deben evaluarse:

  • Costos asociados a los honorarios del árbitro.
  • Limitaciones en materia de recursos, dependiendo del tipo de arbitraje.
  • Necesidad de contar con una cláusula o acuerdo arbitral cuando este sea necesario.
  • Complejidad de determinadas controversias.
  • Necesidad de recurrir a tribunales ordinarios para determinadas actuaciones de apoyo o ejecución, según corresponda.

Por eso, el arbitraje no debe considerarse automáticamente mejor o peor que un juicio ordinario.

La decisión debe adoptarse después de analizar la naturaleza del conflicto, el contrato, la cuantía involucrada, las pruebas disponibles y los objetivos de las partes.

¿Por qué es importante revisar la cláusula arbitral antes de firmar un contrato?

Una cláusula arbitral puede tener consecuencias relevantes cuando surge un conflicto.

Antes de firmar un contrato comercial, inmobiliario, societario o de construcción, es recomendable revisar cuidadosamente:

  • Qué controversias serán sometidas a arbitraje.
  • Qué tipo de árbitro resolverá el conflicto.
  • Cómo será designado.
  • Qué reglas procesales serán aplicables.
  • Dónde se desarrollará el arbitraje.
  • Qué costos pueden generarse.
  • Qué mecanismos de impugnación estarán disponibles.

Una cláusula redactada de manera deficiente puede generar problemas precisamente cuando las partes más necesitan una solución clara.

Conclusión: ¿conviene recurrir al arbitraje en Chile?

El arbitraje en Chile constituye una herramienta relevante para resolver determinados conflictos civiles, comerciales, inmobiliarios y empresariales.

Sin embargo, no existe una respuesta universal sobre cuándo resulta conveniente.

La decisión debe considerar las características de la controversia, la existencia de un acuerdo arbitral, la materia involucrada, el tipo de árbitro, los costos, la duración esperada y las posibilidades de impugnación de la decisión.

Por ello, tanto al redactar una cláusula arbitral como al enfrentar un conflicto que debe resolverse mediante arbitraje, es recomendable realizar previamente un análisis jurídico de la situación.

En Clark & Cía. Abogados asesoramos a personas, empresas y sociedades en materias relacionadas con arbitrajes, contratos, conflictos inmobiliarios y controversias comerciales, incluyendo el análisis de cláusulas arbitrales y la estrategia procesal aplicable a cada caso.

Si existe una cláusula arbitral en su contrato o enfrenta actualmente una controversia que podría ser sometida a arbitraje, una revisión jurídica previa permite determinar las alternativas disponibles y la estrategia más adecuada para proteger sus intereses.

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